Tijuana, Baja California. – En 1926, Tijuana comenzó a definirse como la ciudad pujante que es hoy, marcando un hito en su crecimiento poblacional y transformaciones urbanas. Durante una conferencia, el historiador José Gabriel Rivera Delgado destacó este periodo crucial en el desarrollo del municipio más poblado de México.
Ese año, la ciudad creció de 1,000 a 11,000 habitantes, lo que representó un aumento del mil por ciento en cinco años. Se estableció el primer reglamento de tránsito, que permitió obtener licencias de conducir a los 17 años y dictó que la velocidad máxima era de 24 kilómetros por hora. Este reglamento también exigía limpieza en los vehículos.
Tijuana también vivió uno de sus escándalos más notorios en 1926, cuando un trágico suicidio de una familia estadounidense, tras sufrir abusos en la frontera, hizo eco en medios de comunicación nacionales e internacionales. Aunque se arrestaron a varios responsables, fueron exonerados poco tiempo después, revelando problemas graves de seguridad en la ciudad.
El mismo año, nació el periódico “Labor”, fundado por Ramón G. Pavón, y comenzaron iniciativas para mejorar el sistema de agua. Tijuana, impulsada por la economía de la ley seca en Estados Unidos, vio la fundación del Banco del Pacífico, primera institución financiera de la ciudad, operando en instalaciones modestas.
Adicionalmente, se formalizó la Cámara de Comercio de Tijuana y se estableció la lechería La Suiza, hoy conocida como Jersey, que ha tenido un impacto significativo en la comunidad. La historia de Tijuana, forjada por su población resiliente, sigue creciendo y cambiando, mostrando la capacidad de adaptación y progreso de sus habitantes.

