Tijuana, Baja California. – Los habitantes de Tijuana han experimentado recientemente cortes de agua prolongados, lo que ha afectado la vida diaria de miles. Desde el 8 de enero, 691 colonias han estado sin suministro durante días, generando frustración entre los residentes.
La Comisión Estatal de Servicios Públicos de Tijuana (CESPT) había anunciado que la interrupción duraría cuatro días debido a reparaciones en el acueducto. Sin embargo, la falta de agua se extendió hasta diez días en varias áreas. Las escuelas cerraron y muchos negocios se vieron obligados a reducir sus actividades.
Las quejas llenaron las redes sociales, pero las movilizaciones en la calle fueron escasas. Yolanda Rodríguez, una residente, señaló que la mayoría prefirió expresar su descontento virtualmente. En su colonia, el agua no regresó durante ocho días, lo que llevó a racionar el suministro y a realizar compras de productos desechables y agua embotellada a precios altos.
Las interrupciones han resaltado una tendencia alarmante: la comunidad ha aprendido a tolerar este problema. Alejandro Marín, residente de Playas de Tijuana, mencionó su intento de prepararse frente a los cortes, instalando un tinaco. A pesar de sus esfuerzos, el suministro no fue suficiente para su familia.
En respuesta a los recientes problemas, un grupo de abogados ha decidido demandar a la CESPT, buscando reembolsos por los días sin servicio. Esta puede ser la primera vez que se presenta una acción legal organizada en la ciudad respecto a este tema. Sin embargo, muchos residentes como Rodríguez están escépticos sobre el impacto real de esta acción.
La situación actual pone de relieve la necesidad de un cambio en la respuesta comunitaria ante la falta de agua, ya que el agua potable es un derecho fundamental que no debe ser ignorado.

