La tensión en San Quintín escaló con bloqueos tras exigencias de renuncia a la alcaldesa, demandando transparencia y mejores servicios.
San Quintín se convierte en el epicentro de manifestaciones en contra de la presidenta Miriam Cano Núñez. Desde el 19 de enero, la ciudadanía tomó oficinas municipales y bloqueó carreteras, exigiendo su renuncia. Las inconformidades incluyen acusaciones de mal manejo de recursos y falta de transparencia.
Los bloqueos carreteros han impactado severamente al comercio local y ponen en riesgo las cosechas, generando pérdidas en el sector agrícola. A pesar de las protestas, Cano se niega a despedir a sus funcionarios, argumentando que las acusaciones carecen de fundamento. La crisis continúa sin solución a la vista.

