Nueva especie de lagartija nocturna descubierta en México

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Foto: Especial

Investigadores identificaron una lagartija endémica en el Valle de Tehuacán-Cuicatlán, resaltando su papel ecológico y la biodiversidad regional.

En el año 2000, un grupo de brigadistas en la región Chocho-Mixteca y del Valle de Tehuacán, en Puebla, detectó por primera vez una lagartija cuyo aspecto generó dudas sobre su clasificación. Inicialmente, se pensó que se trataba de una Salamanquesa del Alto Balsas (Phyllodactylus bordai). Sin embargo, estudios posteriores, integrando análisis genéticos con datos morfológicos y climáticos, confirmaron en 2005 que el animal pertenecía a una especie nueva.

Este hallazgo fue clave para comprender la biodiversidad de la zona y el papel que desempeñan estos reptiles en su ecosistema. La especie, bautizada como Salamandra del Valle de Tehuacán-Cuicatlán (Phyllodactylus ngiwa), se considera exclusiva de dicha región, resaltando la importancia de preservar su hábitat natural.

La relevancia de estos geckos radica en su contribución ecológica, pues controlan poblaciones de insectos, arañas y otros pequeños invertebrados, manteniendo el equilibrio en sus ecosistemas. Además, sirven como fuente de alimento para aves y serpientes, participando en la cadena alimenticia. Algunos estudios sugieren que, en ciertos casos, los geckos también participan en procesos de polinización y dispersión de semillas, funciones que refuerzan su importancia para la salud ambiental regional.

Este descubrimiento resalta la riqueza biológica de México y la necesidad de fortalecer esfuerzos de conservación, especialmente en zonas donde la biodiversidad sigue siendo poco explorada. Reconocer y proteger especies endémicas como la salamandra del Valle de Tehuacán-Cuicatlán es fundamental para mantener los ecosistemas y promover la investigación científica en áreas vulnerables.

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