Tijuana, Baja California. – El actual tipo de cambio, con el dólar por debajo de los 18 pesos, presenta un desafío significativo para la economía de Tijuana, una ciudad fronteriza caracterizada por su alta dependencia de operaciones y consumo en moneda estadounidense.
Elisa Ibáñez Aldana, presidenta de Coparmex Tijuana, explicó que si bien el fortalecimiento del peso mexicano beneficia a la economía nacional en general, en la región fronteriza los efectos son adversos, impactando negativamente al comercio y los servicios locales.
La divisa estadounidense ha superado la barrera psicológica de los 18 pesos y se ha acercado a los 17 pesos, lo que se traduce en una reducción de los ingresos para los negocios que operan en dólares. Sectores como el envío de remesas, el comercio de exportación, la atracción de nuevas inversiones y la expansión de empresas ya establecidas dependen en gran medida del valor del dólar.
Ibáñez Aldana señaló que, aunque los especialistas prevén una ligera recuperación del dólar hacia el cierre del año, lo cual es bien recibido por la iniciativa privada, las empresas enfrentan un entorno complejo. La falta de políticas públicas suficientes para retener empleos formales e incentivar nuevas inversiones agrava la situación.
Se requiere un mayor apoyo tanto a nivel estatal como federal para generar las condiciones necesarias que impulsen la inversión productiva y brinden certidumbre a los empleadores. Se espera que políticas públicas conjuntas y una leve devaluación del peso contribuyan a retener empleos formales e incentivar nuevas inversiones.
A pesar de estos retos, Tijuana mantiene una dinámica económica distinta al resto del país debido a su estrecha relación binacional y su fuerte vinculación con California, lo que le otorga cierta capacidad de recuperación.
