La nueva inversión busca garantizar el suministro de agua en la región a futuro.
La Comisión de Hacienda y Presupuesto del Congreso de Baja California aprobó la contratación de una deuda pública de 2,960 millones de pesos. Esta financiación se utilizará principalmente para la Desaladora de Playas de Rosarito, asegurando el abastecimiento de agua para futuras generaciones.
El Programa Financiero incluye un periodo de gracia de tres años y un esquema de amortización a 27 años. Se asegurará que el pago de la deuda no afecte la tarifa del agua en la región.
Además, se prevén obras complementarias para la Desaladora de San Quintín, con una inversión total de 5,159 millones de pesos, que incluyen mejoras en la infraestructura hídrica.

