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Baja California

Deterioro del Bulevar 2000 en Rosarito genera riesgo vial

El Bulevar 2000 en Rosarito sufre de abandono y deterioro, con hoyancos que representan un riesgo constante para los automovilistas, agravado por la falta de alumbrado público y la escasa efectividad de los parches viales.

Por Redacción2 min de lectura
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Rosarito, Baja California. – El Bulevar 2000, una arteria vial crucial que conecta Rosarito con el corredor Tijuana-Ensenada, presenta un avanzado estado de deterioro y abandono, convirtiéndose en un foco de riesgo para la seguridad de los automovilistas. La falta de mantenimiento, descrita como crónica, ha propiciado la aparición de numerosos hoyancos, especialmente en el carril de acotamiento, que en lugar de servir como vía de auxilio, se ha transformado en un peligro latente.

Los más de 15 kilómetros de esta vialidad que corresponden al municipio de Rosarito evidencian un preocupante deterioro. Los hoyancos, algunos de considerable profundidad, no son simples grietas superficiales, sino huecos que han sido objeto de parches temporales cuya efectividad dura escasas semanas, volviendo a aparecer, a menudo agrandados por las lluvias.

A pesar de los esfuerzos aislados de bacheo por parte de las autoridades, estos trabajos han resultado insuficientes para solventar la magnitud del problema. La situación se agrava durante la noche, ya que una parte significativa de este tramo carece de alumbrado público, dificultando la visibilidad y aumentando el riesgo de accidentes.

El Bulevar 2000, que además sirve como conexión con Popotla para enlazarse con la carretera libre hacia Ensenada o Tijuana, ha sido escenario de accidentes fatales. La legendaria “casa de piedra”, ubicada en uno de estos cruces, da fe de los múltiples siniestros que han ocurrido, dejando sus estructuras severamente dañadas.

Conductores y residentes locales han expresado su demanda de una rehabilitación integral de este tramo, ante el incremento constante de los riesgos. Miguel Ángel Torres, un repartidor que transita la vía diariamente, describió la experiencia de conducir de noche como un “acto de fe”, destacando la imprevisibilidad de los baches y el peligro de perder el control del vehículo si se desvía ligeramente del carril.

Hasta el momento, no se ha proporcionado información oficial sobre cuándo iniciarán las obras de rehabilitación de este tramo vial, cuya construcción data de hace más de dos décadas y que nunca experimentó una etapa de mejoramiento planeado.

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