Tijuana, Baja California. – Durante la Nochebuena, diversos comercios y restaurantes que optaron por abrir sus puertas en la Zona Centro y Río de Tijuana sufrieron interrupciones y cortes en el suministro eléctrico. Estos incidentes, asociados al frente frío número 23, forzaron a algunos negocios a cerrar anticipadamente y afectaron sus operaciones diarias.
A pesar de que el servicio eléctrico se ha normalizado gradualmente en los días posteriores, los comerciantes señalaron que las fallas eléctricas impactaron negativamente en las ventas, la atención a clientes y la conservación de alimentos. La recurrencia a cierres tempranos se convirtió en una medida necesaria para salvaguardar sus productos.
El frente frío número 23 generó complicaciones en la infraestructura eléctrica de la ciudad, provocando interrupciones en distintos puntos, especialmente durante la tarde y noche del miércoles.
En la Zona Centro, Marín Avilés, propietario de un local de alimentos en la Avenida Revolución, relató que tuvo que cerrar su establecimiento alrededor de las 5 de la tarde debido a los fallos en el suministro. Aunque se enteró de que el servicio se había restablecido, decidió mantener cerrado para disfrutar de las fiestas familiares.
Por otro lado, Emiliano Ortiz, dueño de un negocio de ropa en la calle 3ra y Constitución, indicó que su establecimiento operó de manera intermitente. Para mitigar el impacto, recurrieron al uso de plantas de luz y linternas, lo que limitó sus horarios de atención y la afluencia de clientes.
En la Zona Río, Jimena Ruiz, gerente de un restaurante en el bulevar Federico Benítez López, reportó afectaciones parciales en equipos de cocina y sistemas de cobro. Sin embargo, el servicio se reactivó horas después, permitiendo que el día concluyera sin mayores contratiempos, aunque con una ligera disminución de comensales.
Ignacio Saavedra, barista en jefe de una cafetería en la Zona Río, mencionó que el servicio fue limitado debido a que las máquinas de preparación de café y los equipos de refrigeración se vieron afectados. La falta de certeza sobre el retorno del suministro los obligó a cerrar tres horas antes de lo previsto.
