Investigación revela irregularidades y vínculos con delitos en el perfil del funcionario de la Agencia Nacional de Aduanas
Alex Márquez Hernández, también conocido como Alex Tonatiuh Márquez Hernández, se ha convertido en un personaje polémico en el ámbito de la administración aduanera en México. Como titular de la Dirección General de Investigación Aduanera en la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM), su nombre ha estado ligado tanto a esfuerzos en la lucha contra el huachicol como a cuestionamientos por su patrimonio personal y actividades ilícitas.
La problemática del huachicol en México ha revelado profundas redes de corrupción que involucran a altos funcionarios públicos. En este contexto, Alex Márquez Hernández ha sido señalado no solo por su cargo estratégico en la lucha contra el robo de combustible, sino también por presuntas irregularidades relacionadas con su patrimonio y vínculos con delitos asociados. La investigación de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI) ha puesto en evidencia que, en nueve años, adquirió cinco relojes de lujo mediante pagos de contado por una suma que supera los ocho millones de pesos, gastos que no corresponden a sus ingresos declarados.
El análisis patrimonial revela que la colección de relojes de Márquez Hernández supera en ostentación a la de figuras públicas como Emilio Lozoya o Carlos Romero Deschamps. Entre estos relojes, uno de los más costosos alcanza un valor de 3.7 millones de pesos. La compra de estos artículos de lujo, además, se realizó en un período en el que no ocupaba cargos públicos de alta remuneración, lo que genera dudas sobre el origen de los recursos utilizados.
Hasta el momento, no se conoce la edad exacta de Alex Márquez Hernández, ni detalles sobre su vida personal, como el nombre de su esposa o la cantidad de hijos que tiene. Tampoco se ha divulgado su signo zodiacal, un dato que tampoco ha sido confirmado públicamente. En relación con su formación académica, se sabe que cursó la Licenciatura en Derecho en la Universidad del Valle de México, y en el organigrama de la ANAM aparece con el cargo de Doctor, sin mayor especificación.
En su trayectoria profesional, Márquez Hernández inició su carrera alrededor de 2010 como asesor legislativo en la entonces Asamblea Legislativa del Distrito Federal. En 2012, trabajó como abogado especializado en validaciones jurídicas en la Contaduría Mayor de Hacienda de la misma institución. Para 2017, ocupaba el cargo de jefe de la Unidad de Conciliación y Defensor de la Procuraduría del Trabajo del Distrito Federal. En 2023, fue nombrado director general de Recaudación en la ANAM, cargo que ocupó hasta junio de ese mismo año, cuando la salida de Rafael Marín Mollinedo, nombrado embajador en la Organización Mundial del Comercio, dejó vacante su posición.
En febrero de 2025, con la reintegración de Mollinedo a la institución, Márquez Hernández retomó su puesto, ahora como titular de la Dirección General de Investigación Aduanera.
La polémica en torno a Alex Márquez Hernández va más allá de su ostentación personal. Se le ha señalado también por presuntas actividades ilícitas relacionadas con el huachicol y la venta de plazas dentro de la misma autoridad aduanera. La investigación de MCCI, publicada el 30 de julio pasado, se basa en declaraciones patrimoniales del funcionario y en testimonios de empleados de la agencia. Además de sus relojes de lujo, se le acusa de incurrir en prácticas corruptas y de complicidad en delitos que deberían ser combatidos en su cargo oficial.
El análisis patrimonial revela que, entre 2012 y 2017, adquirió cuatro relojes de contado, y uno más en 2021, cuando ya no ocupaba un cargo público. El reloj más caro de su colección alcanza un valor de 3.7 millones de pesos, lo que contrasta con su ingreso oficial y genera sospechas sobre el origen de los recursos. La revelación de estos hechos ha causado revuelo en los medios y ha puesto en entredicho la integridad del funcionario, quien, además, está en el centro de una investigación por posibles delitos relacionados con el huachicol y la corrupción administrativa.
La situación de Alex Márquez Hernández ejemplifica los desafíos que enfrenta México en la lucha contra la corrupción y la impunidad en las instituciones públicas. La exposición de sus actividades y su ostentación personal han abierto un debate sobre la necesidad de mayor transparencia y rendición de cuentas en los cargos públicos, especialmente en áreas sensibles como la aduanería y la lucha contra el huachicol.
