Ciudad de México. – El peso mexicano cerró el año 2025 con una apreciación histórica del 13.40% frente al dólar estadounidense, alcanzando las 18 unidades por divisa, un desempeño que superó las predicciones de los analistas y el comportamiento observado en años anteriores.
Este resultado contrasta con las expectativas previas, incluida la encuesta de diciembre de 2024 del Banco de México (Banxico), que proyectaba un tipo de cambio de 20.70 pesos por dólar, anticipando un escenario más complejo debido a la incertidumbre generada por las políticas arancelarias de Donald Trump.
Si bien el escenario de tarifas en sectores como el automotriz, acero y aluminio se materializó, el impacto en México fue menor al esperado, manteniendo niveles arancelarios bajos a nivel mundial. Los analistas también atribuyen esta fortaleza del peso a un cambio en el portafolio de inversionistas internacionales, buscando diversificación ante la debilidad del dólar.
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo ha señalado que esta fortaleza se debe a la confianza de los inversionistas en la economía mexicana. Sin embargo, algunos analistas, como Paulina Anciola de Banamex, sugieren que los factores internos tuvieron un impacto limitado. Según Anciola, políticas como la reforma fiscal y la eliminación de organismos autónomos no contribuyeron a mejorar el clima de inversión, aunque la guerra arancelaria de Trump eclipsó estas preocupaciones.
Los factores internos que impulsaron la divisa fueron considerados menores en comparación con los eventos internacionales. Si bien se destacaba la prudencia fiscal y la deuda controlada en gobiernos anteriores, el giro económico en 2024 y la autonomía del banco central, junto con una inflación contenida, jugaron un papel. El diferencial de tasas de interés también se menciona como un impulsor, con expectativas de una política monetaria más moderada por parte de Banxico en 2026, mientras que la Reserva Federal de Estados Unidos podría adoptar una postura más heterodoxa.
Especialistas coinciden en que la caída del dólar estadounidense, que se depreció alrededor del 10% en 2025, fue un factor clave. La incertidumbre global originada en Estados Unidos provocó una salida de capitales del dólar, beneficiando a otras divisas de mayor riesgo como el peso mexicano y el real brasileño. A pesar de esto, se considera difícil que el dólar pierda su estatus como moneda refugio.
De cara a 2026, los analistas prevén un peso más débil, con estimaciones que varían. Citi proyecta un cierre de 19 pesos por dólar, mientras que Banamex estima 18.70 unidades. Estas proyecciones se basan en el comportamiento observado durante las negociaciones del T-MEC y la anticipación de revisiones formales del acuerdo comercial en junio de 2026. Se espera una depreciación acotada, ya que México podría beneficiarse de las bajas tarifas arancelarias, actuando el tratado como un
