Ciudad de México. – La Secretaría de Economía de México ha justificado la implementación de nuevos aranceles sobre productos provenientes de países asiáticos y naciones sin acuerdos comerciales. Esta medida, que entrará en vigor el 1 de enero de 2026, tiene como objetivo principal proteger aproximadamente 350 mil empleos y resguardar sectores estratégicos de la economía nacional frente a distorsiones comerciales y una excesiva dependencia de las importaciones.
El ajuste arancelario, publicado en el Diario Oficial de la Federación, afectará a mil 463 fracciones arancelarias de industrias consideradas sensibles. Entre ellas se encuentran el calzado, textiles, vestido, acero, sector automotriz, plásticos, electrodomésticos, juguetes y vidrio, entre otros.
La dependencia explicó que la finalidad central de esta modificación es corregir desequilibrios en el comercio internacional, reducir la dependencia de productos asiáticos y fortalecer la competitividad de los productores nacionales, garantizando condiciones de mercado equitativas. La política busca avanzar hacia una reindustrialización soberana, sostenible e incluyente, atendiendo las desigualdades que impactan la producción local.
El Gobierno mexicano ha reiterado que la decisión no está dirigida contra ningún país en específico, sino que responde a una estrategia económica y comercial para beneficiar a la población y proteger el mercado interno. Esta medida se enmarca en el Plan México, una estrategia federal para fortalecer la producción nacional, incrementar el contenido local en las cadenas productivas y sustituir importaciones.
Los objetivos del Plan México incluyen un aumento del 15% en el contenido nacional de los bienes producidos en el país, un incremento de la inversión nacional hasta el 28% del PIB y la generación de alrededor de 1.5 millones de empleos.
Adicionalmente, la Secretaría de Economía destacó que la medida reforzará el programa “Hecho en México”, promoviendo que el consumo interno se abastezca cada vez más de empresas nacionales, tanto grandes como pequeñas y medianas.
Los nuevos gravámenes se aplicarán sobre el valor en aduana de los productos y se calcularán por unidad, litro o kilogramo, según la mercancía. Se prevén aranceles elevados, especialmente en piezas automotrices, con tasas que podrían oscilar entre el 25% y el 50%.
