Ciudad de México. – La economía mexicana se encuentra en un estado de estancamiento, sin la capacidad estructural necesaria para un crecimiento sostenido, afirmó Robin Brooks, investigador principal del Brookings Institution y execonomista jefe del Instituto de Finanzas Internacionales. Brooks difundió sus hallazgos a través de la red social X, donde destacó un patrón persistente de bajo crecimiento en el país.
Según Brooks, el Producto Interno Bruto (PIB) real ha mostrado un comportamiento plano en los años previos a la pandemia de COVID-19. Tras un periodo de recuperación post-crisis sanitaria, la actividad económica ha regresado a una trayectoria similar a la observada antes de 2020, lo que indica que los repuntes recientes no han alterado la tendencia de largo plazo. El economista señaló que la economía opera sin un motor interno robusto que permita sostener un crecimiento continuo más allá de episodios temporales.
Si bien Brooks reconoció un incremento relevante en la inversión entre 2022 y 2024, asociado a proyectos de infraestructura como el Tren Maya, enfatizó que este impulso no se ha traducido en un crecimiento sostenido del PIB. La inversión pública, según su análisis, no ha generado un cambio estructural en la trayectoria económica del país.
Otros análisis económicos coinciden con esta visión, señalando que el crecimiento promedio de México desde la década de 1990 se mantiene por debajo de su potencial, considerándolo una condición estructural más que un fenómeno coyuntural. Las cifras oficiales del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) respaldan esta perspectiva: la economía se contrajo 0.1% en 2019, cayó 8.2% en 2020, y aunque creció 5.8% en 2021, 3.9% en 2022 y 3.2% en 2023, las proyecciones para 2024 rondan el 1.5%. La desaceleración se acentuó en 2025, con un crecimiento anual del 1.2% en el segundo trimestre y una contracción del 0.1% en el tercero, la primera variación anual negativa desde 2021.
La evolución reciente muestra un crecimiento interanual del PIB del 1.6% en octubre de 2025, impulsado por el sector primario con un aumento del 11.8% en su actividad agropecuaria. En contraste, la industria manufacturera presentó una caída anual del 1.4%. El Instituto Mexicano para la Competitividad (Imco) estima una brecha de 4.5% entre el PIB actual y el que se alcanzaría con la tendencia previa a la pandemia, calificando el ritmo de crecimiento como insuficiente para cerrar esta diferencia.
Históricamente, entre 1994 y 2025, el crecimiento anual promedio del PIB se ubicó en 2.03%, una tasa inferior a la de etapas de desarrollo anteriores. Las estadísticas oficiales confirman un patrón de crecimiento bajo y variable, con periodos de expansión y contracción, lo que sustenta la afirmación de Brooks sobre la falta de una trayectoria de crecimiento continuo.
Robin Brooks cuenta con una destacada trayectoria, habiendo sido economista jefe del Instituto de Finanzas Internacionales y estratega jefe de divisas en Goldman Sachs. También trabajó ocho años en el Fondo Monetario Internacional y posee un doctorado en Economía por la Universidad de Yale. Su trabajo se centra en flujos de capital, política monetaria en economías emergentes y análisis macrofinanciero internacional.
