La operación, autorizada por reguladores mexicanos, marca un paso clave en la estrategia de desinversión de Citi en México y refuerza la confianza en Banamex.
Citigroup concluyó formalmente la venta del 25% de su filial mexicana, Banco Nacional de México (Banamex), al empresario mexicano Fernando Chico Pardo y su familia. Esta transacción, anunciada inicialmente en septiembre, recibió todas las aprobaciones regulatorias requeridas, consolidando un proceso de desinversión que forma parte de la estrategia global del banco estadounidense para simplificar sus operaciones en México.
Con el cierre oficial, Chico Pardo asume de inmediato la presidencia del Consejo de Administración de Banamex, mientras que Manuel Romo continúa como director general del grupo financiero. La continuidad en la gestión, junto con la presencia de otros miembros del equipo directivo, asegura la estabilidad del banco en un momento de transformación en el sector financiero mexicano.
Este movimiento responde a un plan de Citi, iniciado en 2022, para vender o sacar a bolsa sus operaciones en México tras la separación de su filial. La opción de una oferta pública inicial fue considerada tras las dificultades en negociaciones directas con otros interesados, como Grupo México. La adquisición de una participación significativa por parte de Chico Pardo representa una señal de confianza en la solidez y el futuro de Banamex, uno de los bancos más tradicionales y con mayor presencia en el país, que cuenta con más de 1,200 sucursales y cerca de 12 millones de clientes.
Más allá del alcance económico, la operación evidencia el interés de inversores mexicanos en la reconfiguración del panorama financiero nacional, en un contexto donde la banca continúa siendo un pilar clave para la economía y el desarrollo social de México. La presencia de Chico Pardo, reconocido por liderar el grupo aeroportuario ASUR y administrar fondos de inversión, refuerza además la tendencia a la participación local en la gestión de instituciones emblemáticas.
La venta del 25% se inscribe en un proceso que, tras años de ajustes y ventas parciales, busca fortalecer el banco mediante alianzas con empresarios nacionales que puedan aportar experiencia y estabilidad financiera, asegurando la continuidad del servicio en un sector de vital importancia para el crecimiento del país.
