La competencia energética entre México y Venezuela aumenta en medio de reformas y oportunidades de inversión.
Los especialistas del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF) advierten que la situación en Venezuela se ha vuelto un riesgo para México en el sector energético. El gobierno mexicano realiza reformas que limitan la participación privada en Pemex. Mientras tanto, Venezuela avanza hacia un modelo de apertura energética, buscando atraer inversiones estadounidenses.
Los analistas apuntan que la velocidad de reformas en México es insuficiente para competir eficientemente. Este panorama, sumado a la presión política y económica, complica aún más la posición de Pemex en el mercado petrolero, donde ambos países producen crudo pesado. La preocupación aumenta, ya que la falta de acción efectiva podría hacer que Venezuela se vuelva más atractiva para los inversores.

