La influxión destaca especialmente en un contexto de incertidumbre económica y política global. Comparado con enero de 2023, este ingreso fue seis veces mayor, superando incluso el registrado en enero de 2018, que fue de 74,400 millones de dólares. Los analistas han indicado que esta tendencia se debe a varios factores, como la emisión de deuda soberana en países emergentes.
Entre las claves del interés de los inversionistas se encuentran el sólido desempeño de los mercados en moneda local y las condiciones ventajosas para el financiamiento. Se menciona el caso de México, donde la dinámica cambiaria ha sido positiva, lo que enriquece las oportunidades de inversión. Sin embargo, países como Indonesia han presentado retos debido a su elevado endeudamiento.
Expertos del IIF mencionan que el carry trade ha sido un motor significativo en las entradas de inversión. Esta estrategia permite a los inversores aprovechar las diferencias en tasas de interés entre países. Ante un entorno de normalización de la política monetaria global, se espera que la dinámica de flujo de capitales continúe, aunque con un enfoque más diferenciado según las características específicas de cada economía.
La gobernadora del Banco de México, Victoria Rodríguez Ceja, destacó el impacto del acarreo en el tipo de cambio, beneficiando al peso mexicano. Un diferencial de tasas favorable ha contribuido a crear condiciones óptimas para este tipo de inversiones, lo que es favorable para la economía nacional.

