Ciudad de México. – La deuda pública de México alcanza un saldo histórico de 18.7 billones de pesos, lo que equivale al 53.1% del PIB al cierre de 2025. Esto implica que cada mexicano debe aproximadamente 151,000 pesos, una situación preocupante en el contexto financiero actual.
El incremento en la deuda se debe a menores ingresos tributarios y caídas en las ganancias petroleras, lo que ha llevado al gobierno a buscar financiamiento para cubrir sus necesidades. Comparado con 2019, el porcentaje de deuda respecto al PIB ha aumentado casi 10 puntos, lo que muestra una tendencia negativa significativa en la salud financiera del país.
Desde 2009, las finanzas públicas enfrentan desbalances, donde el gasto excede la capacidad de recaudación. Esto se ha exacerbado por la disminución de los ingresos petroleros, junto con mayores gastos en pensiones, transferencias a Petróleos Mexicanos y el costo de la deuda, según analiza Ricardo Cantú del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria.
El panorama actual sugiere que las dificultades fiscales continuarán afectando a los ciudadanos en el corto y mediano plazo. Es esencial que se implementen políticas públicas que enfrenten este creciente desafío y permitan estabilizar las finanzas del país, evitando que la deuda permee aún más en la economía de las familias mexicanas.

