Ciudad de México. – La banca privada en México cerró 2025 con ganancias históricas de 304 mil 400 millones de pesos, marcando un incremento real de 1.1% en comparación con 2024. Esto ocurre en un contexto de bajo dinamismo económico y cuestionamientos de las autoridades de Estados Unidos a dos instituciones no sistémicas.
Los activos del sistema bancario alcanzaron 15.57 billones de pesos, con un margen financiero de 916 mil 158 millones y un retorno sobre activos (ROA) de 1.98%. La cartera total se ubicó en 8.17 billones de pesos, con una morosidad de 2.17%. Estas cifras reflejan una mayor eficiencia de los balances y una normalización gradual de las tasas de interés.
La concentración de beneficios es significativa, ya que las instituciones consideradas sistémicas concentraron el 80% de las utilidades totalizando alrededor de 246 mil 172 millones de pesos. BBVA México, dirigido por Eduardo Osuna, lidera las utilidades con 98 mil 946 millones, seguido de Banorte, con Marcos Ramírez al frente, y Santander, con Felipe García Ascencio.
El ROA sugiere que la rentabilidad del sector está comenzando a estabilizarse. Se espera que para 2026, la estructura de las ganancias sea un tema de atención, con un enfoque en la profundización crediticia y la gestión de costos, en un contexto regulatorio que demanda más claridad.
Mientras tanto, la llegada de José Antonio Meade Kuribeña a HSBC México como presidente del Consejo de Administración fortalece el perfil del banco frente a un entorno de mayor vigilancia regulatoria. Su experiencia técnica se suma a la dirección actual de Jorge Arce, generando un nuevo enfoque institucional.

