Las tensiones geopolíticas y la caída del dólar elevan la demanda de metales preciosos.
Los precios de oro y plata han alcanzado niveles récord, superando los 5.100 dólares y los 116 dólares por onza, respectivamente. Este fenómeno es impulsado por la incertidumbre económica y las tensiones geopolíticas que han llevado a los inversores a buscar refugio en metales preciosos. La caída del dólar estadounidense también ha contribuido al aumento, ya que esto favorece las compras de activos no denominados en dólares.
Bancos centrales han intensificado sus compras de oro, mientras que la inversión minorista en metales preciosos muestra una tendencia al alza. En 2025, los fondos respaldados por oro en América del Norte alcanzaron un récord de 51.000 millones de dólares, y la demanda continúa creciendo en 2026.

