Ciudad de México. – Las empresas aseguradoras en México han experimentado un crecimiento significativo, representando cerca del 3% del Producto Interno Bruto, con alrededor de un billón de pesos en primas emitidas. Sin embargo, el acceso a seguros es limitado, ya que solo dos de cada diez personas cuentan con cobertura, lo que ha llevado a un ambiente de insatisfacción creciente entre los usuarios.
El sector asegurador está dominado por unas pocas compañías, donde GNP Seguros, MetLife México y BBVA Seguros destacan por su participación en el mercado. Esta concentración genera desequilibrios en la relación con hospitales y proveedores, además de queja constante por parte de los usuarios, quienes enfrentan incrementos en las primas y negativas de indemnización.
Recientemente, legisladores de Morena, PT y PVEM propusieron una reforma a la Ley de Instituciones de Seguros y de Fianzas con el propósito de aumentar la transparencia y competencia, enfocándose en áreas de salud y gastos médicos. Las quejas frecuentes ante la Condusef resaltan problemas como falta de claridad en los tabuladores médicos y exclusiones arbitrarias, afectando a millones de familias.
Entre las propuestas de la reforma está la obligación de la Condusef de crear indicadores que comparen la relación precio-calidad de los servicios. Esto busca proporcionar a los consumidores herramientas objetivas para evaluar sus opciones de seguros. Además, se anticipa un impacto fiscal significativo, ya que a partir de 2026, las aseguradoras no podrán acreditar el IVA en reparaciones, lo que podría generar aumentos en tarifas de entre el 10% y 20%.
El futuro del sector asegurador se presenta retador, ya que las empresas deberán ajustarse a un entorno de mayor regulación y cambios fiscales. Si desean mantener su rentabilidad, será esencial que mejoren sus servicios y ofrezcan precios competitivos para no perder clientes.

