Washington D. C., Estados Unidos. – Donald Trump admitió que los precios de la gasolina en Estados Unidos podrían mantenerse elevados, incluso superando los 4 dólares por galón, hasta noviembre, justo antes de las elecciones intermedias. Esta declaración marca un cambio significativo en el discurso político en medio de la tensión geopolítica con Irán.
La preocupación por el costo del combustible ha ido en aumento. Según la AAA, el precio promedio nacional alcanzó los 4.125 dólares por galón, un nivel no visto desde 2022. Esta escalada en los precios no solo afecta el bolsillo de los consumidores, sino que también añade presión al gobierno en un año electoral crítico.
Trump también hizo hincapié en la relación entre el aumento de precios y la incertidumbre geopolítica. Con el estrecho de Ormuz en el centro de las discusiones energéticas y la confrontación con Irán en aumento, los mercados de energía muestran gran inestabilidad. El anuncio de medidas navales en esta zona incrementa los temores sobre el suministro de petróleo.
La situación se vuelve aún más compleja a medida que se acercan las elecciones intermedias. La presión inflacionaria y el alza de los combustibles están debilitando la aprobación del presidente y generan inquietud entre los republicanos, quienes temen perder poder en el Congreso. La gasolina ha pasado de ser un simple indicador de mercado a ser un tema vital en la arena política.
En el futuro inmediato, el precio de la gasolina dependerá de factores geopolíticos específicos. Si la tensión en Medio Oriente disminuye y el tránsito marítimo en Ormuz se estabiliza, podrían verse mejoras. Sin embargo, el contexto actual sugiere que los precios podrían permanecer altos y seguir siendo un tema relevante en el discurso público durante 2026.

