La estrategia de EE. UU. alinea a aliados y podría cambiar el futuro de Venezuela.
Donald Trump ha implementado un mecanismo económico que permite a Estados Unidos ejercer control sobre el régimen de Nicolás Maduro en Venezuela. Su estrategia está respaldada por Marco Rubio y utiliza el petróleo venezolano como palanca. Las gestiones privadas incluyen a empresas como Trafigura y Vitol, esenciales en la comercialización del crudo.
Delcy Rodríguez, actual figura clave del gobierno venezolano, ha acordado presentar un presupuesto a Estados Unidos para facilitar la financiación del régimen cubano en La Habana. La relación entre ambos países se mantiene delicada, mientras la administración Trump busca presión efectiva para promover una transición democrática en Venezuela.

