La medida de EE. UU. afecta directamente los envíos de México a la isla, provocando tensiones diplomáticas.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó una orden ejecutiva el 29 de enero de 2026, imponiendo aranceles a países que suministren petróleo a Cuba. Esta medida impacta a México, su principal proveedor. Trump declaró emergencia nacional, considerando que la situación en Cuba representa “una amenaza a la seguridad nacional”.
Petróleos Mexicanos (Pemex) canceló un cargamento de petróleo crudo programado con destino a Cuba debido a la orden, mientras la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo reafirmó que la decisión sobre los envíos depende de Pemex. Esta situación genera preocupación sobre posibles represalias económicas de EE. UU.

