Washington, D.C. – El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó una orden ejecutiva para acelerar la revisión de fármacos psicodélicos, destacando la ibogaína, que ha ganado atención por su potencial en el tratamiento de condiciones como el trastorno de estrés postraumático y la adicción a opioides. Aunque actualmente está catalogada como droga de alto riesgo, la medida busca impulsar la investigación médica sobre su uso.
La administración de Trump busca flexibilizar las restricciones federales sobre estos fármacos, argumentando que es fundamental facilitar su acceso a los pacientes que necesitan tratamientos alternativos. Según Trump, la directiva tiene como objetivo proporcionar nuevas oportunidades a quienes enfrentan condiciones debilitantes con el fin de mejorar su calidad de vida.
Entre los asistentes a la firma de la orden se encontraban el secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr., y defensores de la ibogaína, como el podcaster Joe Rogan y el ex Navy SEAL Marcus Luttrell. Rogan destacó la necesidad de una aprobación rápida de la FDA, enfatizando que estos tratamientos tienen el potencial de salvar muchas vidas.
Por su parte, la FDA anunció que emitirá vales de prioridad nacional para tres psicodélicos, permitiendo que ciertos fármacos sean aprobados en un plazo más corto de revisión. Esta medida representa un avance significativo hacia la investigación de la ibogaína, que ha enfrentado limitaciones debido a su toxicidad cardíaca en el pasado.
Varios estados han comenzado a explorar la legalización de terapias basadas en psicodélicos, con Oregon y Colorado liderando el camino. Al mismo tiempo, grupos de veteranos han comenzado a reportar beneficios tras utilizar la ibogaína en clínicas en México, lo que ha llevado a una creciente discusión sobre su potencial médico en Estados Unidos.

