La pausa indefinida impacta a solicitantes de visas laborales y familiares.
Desde hoy, el Gobierno de Estados Unidos implementa una pausa indefinida en el procesamiento de visas de inmigrante para ciudadanos de 75 países. Esta medida busca examinar políticas migratorias y filtrar la posible carga pública de los solicitantes. Voces expertas critican la falta de claridad, afirmando que la situación podría afectar seriamente a la economía, especialmente en sectores que dependen de trabajadores especializados.
El Departamento de Estado no ha delineado los criterios para la selección de los países afectados, lo que ha intensificado la incertidumbre. La falta de justificación técnica y regulatoria genera un ambiente de preocupación entre abogados de inmigración y profesionales del sector.


