San José, California. – Steve Jobs realizó una llamada histórica a Starbucks en 2007, donde bromeó pidiendo 4.000 cafés, en una demostración del primer iPhone. Aunque la llamada fue solo un chiste, evoca la influencia y el humor del cofundador de Apple.
Muchos años después, un pedido similar surgió en Tesla, aunque no era una broma. En 2024, un empleado de la empresa encargó 2.000 pastelitos a The Giving Pies, lo que rápidamente se convirtió en 4.000. Sin embargo, la pastelería no recibiría el pago como se esperaba, lo que generó preocupaciones financieras.
La dueña de The Giving Pies, Voahangy Rasetarinera, intentó contactar a Tesla tras el incumplimiento de pago, pero sin éxito. A pesar del arraigado prestigio de su pastelería, que a menudo recibe grandes pedidos, la situación se tornó crítica cuando llegó la fecha de pago y la empresa responsable aún no había realizado el traslado de fondos.
El caso de The Giving Pies se hizo viral en las redes sociales, lo que llevó a Elon Musk a prestar atención. A través de su cuenta en X, Elon Musk se comprometió a resolver el inconveniente, asegurando que la pastelería podría confiar en Tesla. Posteriormente, Musk saldó la deuda y organizó que todos los pasteles producidos fueran donados a organizaciones benéficas locales, salvando así el negocio y contribuyendo a la comunidad.

