Arlington, Texas. – El Mundial de 2026 se prepara para atraer a millones de aficionados al fútbol a Norteamérica, pero las expectativas de lleno podrían verse afectadas por restricciones de viaje y altos costos. Los líderes turísticos observan de cerca la llegada de fanáticos internacionales que contribuirán a la economía local.
Las proyecciones de la firma de investigación Tourism Economics indican que más de 1.2 millones de visitantes internacionales viajarán a EE. UU. para el torneo, con un incremento de aproximadamente 750,000 nuevos turistas. Sin embargo, estos números se enfrentan a la realidad de un descenso en la llegada de turistas internacionales en 2025, siendo EE. UU. la única gran nación en reportar tal caída.
Las políticas de inmigración y los altos precios de entradas son algunos de los factores que limitan la participación de aficionados. Una de las preocupaciones principales son las verificaciones de redes sociales y las restricciones para personas de países como Haití e Irán, que no podrán asistir a los partidos de sus selecciones. Esto deja a muchos potenciales asistentes dudando sobre si arriesgarse a viajar.
Los organizadores destacan que el Mundial tiene “un potencial extraordinario” para generar ganancias económicas significativas, pero las percepciones sobre seguridad y las barreras de entrada pueden limitar dicho potencial. Ciudades como Seattle han visto un aumento en las reservas nacionales mientras que las internacionales caen, lo que resalta la necesidad de fomentar el turismo en el evento.
Con solo 60 días antes del torneo, las ciudades anfitrionas esperan que las reservas de última hora puedan cambiar la tendencia. A medida que las selecciones avancen en el torneo, la esperanza es que más aficionados se animen a viajar. Las ventas de entradas y reservas de hoteles están mostrando señales positivas, pero el tiempo será crucial para capitalizar al máximo las oportunidades que ofrece este evento.

