La campaña militar de EE. UU. busca frenar el narcotráfico en el Caribe y Pacífico.
Estados Unidos ha llevado a cabo una ofensiva marítima en el Caribe y el Pacífico, resultando en 126 muertes asociadas al narcotráfico en cinco meses. Desde septiembre, se han realizado 36 ataques, incluyendo bombardeos sobre embarcaciones sospechosas. La estrategia busca desmantelar las rutas de tráfico de drogas hacia Estados Unidos y se justifica como una respuesta a la amenaza de los cárteles latinoamericanos.
Sin embargo, la eficacia de los ataques es discutida, ya que el fentanilo ingresa mayormente por tierra desde México. A pesar de las críticas, la administración continúa su campaña, enfocándose igualmente en la presión sobre países como Venezuela y Colombia.

