Ciudad de Nueva York, Nueva York. – Trece mexicanos han perdido la vida en un año en procedimientos relacionados con el Servicio de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos (ICE), según anunció la Secretaría de Relaciones Exteriores de México. Las muertes se han producido en un contexto de estrictas políticas migratorias.
De los casos reportados, seis están ligados a “complicaciones médicas” y cuatro han sido catalogados como “suicidio”. Roberto Velasco, subsecretario para América del Norte, expresó que dos mexicanos fallecieron durante redadas migratorias y uno fue víctima de un tiroteo en instalaciones de ICE.
La presidenta Claudia Sheinbaum ha hecho un llamado al respeto por los derechos humanos de los migrantes. “No estamos de acuerdo con estas formas de detención,” comentó en una reciente declaración. Además, el gobierno mexicano ha enviado un total de 14 comunicaciones diplomáticas al respecto, recibiendo 12 respuestas por parte de las autoridades estadounidenses.
Washington ha afirmado que llevará a cabo investigaciones sobre los incidentes reportados. La presidenta Sheinbaum subrayó que es fundamental que estas indagatorias proporcionen claridad sobre las causas de las muertes. El caso más reciente involucra a Royer Pérez Jiménez, un joven de 19 años encontrado muerto en un centro de detención en Florida, cuyo fallecimiento se apunta a un suicidio.
El año pasado, debido a las políticas antimigratorias de la administración Trump, se registraron al menos 30 muertes en centros de detención para migrantes, la cifra más alta desde 2004, el año de la creación del ICE. La preocupación por el bienestar de los migrantes sigue siendo crítica en el escenario bilateral.

