Minneapolis, Minnesota. – Recientes revelaciones sobre el Servicio de Migración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) indican que varios de sus nuevos agentes tienen antecedentes cuestionables, incluyendo bancarrotas y acusaciones de abuso. Esta situación surge tras una campaña masiva de contratación para aumentar la fuerza laboral de la agencia.
Durante un periodo en que el ICE recibió una asignación de 75 mil millones de dólares, se contrataron 12 mil nuevos agentes. Sin embargo, un análisis ha encontrado que varios de estos empleados han tenido problemas con la ley, como el caso del agente Gregory Donnell Morgan Jr., enfrentando cargos de agresión agravada por apuntar con su arma a un vehículo.
La contratación rápida de personal ha suscitado preocupaciones, especialmente luego de incidentes previos en los que se ha alegado uso excesivo de la fuerza por parte de agentes del ICE. Expertos como Claire Trickler-McNulty, exfuncionaria de la agencia, advierten sobre los riesgos de un proceso de verificación de antecedentes que no se realiza de manera adecuada.
Los antecedentes de más de 40 nuevos empleados han sido revisados, revelando que muchos poseen deudas considerables y antecedentes laborales problemáticos. En total, al menos cinco de estos agentes han enfrentado demandas por comportamientos indebidos en trabajos anteriores, según una investigación de The Associated Press.
Hasta ahora, no se ha determinado si estos contratados representarán un problema sistemático o solo son casos aislados dentro de un proceso de selección que ha priorizado la cantidad sobre la calidad en la contratación de personal para ICE. El director interino de la agencia se mostró optimista sobre el futuro, aunque persisten preocupaciones sobre la integridad de la agencia en la ejecución de su misión de cumplimiento.

