Los Ángeles, California. – La defensa de Google sostuvo que YouTube no hace intencionalmente de su plataforma un espacio adictivo para los niños durante un juicio que podría tener importantes repercusiones legales. La declaración se dio en el segundo día de audiencias donde se examinan varias demandas contra gigantes tecnológicos.
El abogado de Google, Luis Li, argumentó que YouTube no busca que los usuarios se vuelvan adictos, comparando su atractivo con el de los buenos libros. En contraste, el abogado de la parte demandante, Mark Lanier, acusa a la empresa de crear una dependencia perjudicial en la mente de los menores. La demanda fue presentada por una joven, identificada como Kaley G.M, que afirma haber sufrido serios problemas psicológicos tras volverse adicta a las redes sociales en su infancia.
Li enfatizó que la plataforma no tiene la intención de reconfigurar la mente de sus usuarios. Aseguró que documentos internos de YouTube muestran que la compañía prioriza la calidad de los contenidos sobre su viralidad. Según su defensa, la popularidad de ciertos videos se debe a las recomendaciones de usuarios, no a una intervención de la empresa.
El abogado también desestimó la caracterización de YouTube como una red social, argumentando que no puede haber adicción si no se categoriza de esa manera. Además, recalcó que la joven no ha calificado su relación con la plataforma como adictiva, basándose en testimonios de su médico y familiares. TikTok y Snapchat enfrentaron acusaciones similares pero optaron por llegar a un acuerdo confidencial con la demandante.
Con la creciente preocupación sobre el impacto de las redes sociales en la salud mental, este juicio aborda planteamientos sobre el diseño de estas plataformas. Los demandantes argumentan que los algoritmos favorecen un consumo compulsivo de contenido, un punto que esperan que se considere en la decisión judicial. El desenlace de este caso podría establecer un precedente sobre la responsabilidad de las empresas en la protección de sus usuarios.

