La decisión de la Corte Suprema panameña refuerza la política de EE. UU. frente a la influencia de China.
Estados Unidos se muestra “alentado” por el fallo de la Corte Suprema de Panamá que invalidó una concesión de puertos a una empresa de Hong Kong. Esta decisión, anunciada por el secretario de Estado, Marco Rubio, busca limitar la influencia china en el estratégico canal.
El fallo permitió reforzar la meta de Estados Unidos de asegurar el control sobre rutas cruciales. La corte determinó que la concesión a CK Hutchison Holdings era inconstitucional tras una auditoría.
El presidente de Panamá, José Raúl Mulino, destacó que las operaciones portuarias se mantendrán hasta que se ejecute la sentencia. La medida es significativa dadas las implicaciones geopolíticas actuales en la región.

