Orlando, Florida. – La demora en las renovaciones del programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA) ha dejado a numerosos beneficiarios, conocidos como ‘Dreamers‘, sin trabajo y con miedo a la detención. Melani Candia, beneficiaria del programa, perdió su empleo debido a que no pudo renovar su estatus a tiempo. Ella ha vivido en Estados Unidos desde los seis años y ahora enfrenta una nueva realidad llena de incertidumbre.
El DACA, que permite a los inmigrantes traídos a Estados Unidos de niños permanecer y trabajar legalmente, presenta tiempos de espera sin precedentes. De acuerdo con la Oficina de Ciudadanía y Servicios de Inmigración de Estados Unidos (USCIS), la espera para renovación se ha extendido de un promedio de 15 días a aproximadamente 70 días, el mayor período desde 2016. Este aumento ha causado que muchos solicitantes, a pesar de haber iniciado el procedimiento meses antes de sus fechas de expiración, se encuentren en un limbo legal y sin acceso a su licencia de conducir.
Greisa Martinez Rosas, directora ejecutiva de United We Dream, señaló que estos retrasos en la aprobación de solicitudes no son eventos aislados, sino que están afectando a una gran cantidad de ‘Dreamers’. Aunque no se dispone de cifras exactas sobre cuántos han perdido su estatus por demoras, se han reportado casos de espera de hasta seis meses, lo que ha llevado a preocupaciones sobre posibles arrestos y deportaciones.
A medida que las demoras se prolongan, las voces de legisladores como el senador Alex Padilla han emergido para cuestionar las prácticas de USCIS y su impacto en los solicitantes. Mientras tanto, los beneficiarios como Elsa Sanchez, quien se encuentra sin ingresos tras la expiración de su permiso de trabajo, lidian con la angustia de un futuro incierto, y la ansiedad de poder cuidar a sus familias.
Los próximos pasos en este contexto siguen siendo inciertos, ya que el futuro del DACA aún depende de decisiones judiciales que podrían abrir la puerta a nuevas complicaciones. La comunidad de ‘Dreamers’ espera respuestas que garanticen su permanencia y seguridad en el país que consideran su hogar.

