Washington D.C. – La Corte Suprema de Estados Unidos detuvo un intento de redibujar el 11.º Distrito Congressional de Nueva York, lo que probablemente asegura que la representante Nicole Malliotakis mantenga su puesto en las elecciones intermedias de este año. La decisión se tomó mediante una suspensión de emergencia que impide la implementación de un fallo inferior considerado inconstitucional por la corte.
El origen de la disputa legal se remonta a una demanda presentada por votantes de Staten Island, quienes alegaron que los límites del distrito no reflejan el crecimiento poblacional de comunidades afroamericanas y latinas, violando así la constitución estatal. Un juez del Tribunal Supremo estatal había respaldado esta acusación y pidió una redistribución que se debía completar antes de febrero, justo antes de que Malliotakis apelara.
La orden de la Corte Suprema fue breve, pero el juez Samuel Alito argumentó que el fallo inferior despreciaba la igualdad racial. En su opinión, sostuvo que la modificación de los límites del distrito presentada afecta a la representación política de una manera que es claramente discriminatoria. Por su parte, la jueza Sonia Sotomayor y sus colegas progresistas expresaron su desacuerdo, señalando que la Corte no debería intervenir en decisiones que aún no son definitivas a nivel estatal.
Nicole Malliotakis celebró la decisión, afirmando que la resolución “restaura la confianza pública en nuestro sistema judicial”. Indicó que la capacidad de representación debe ser decidida por los votantes, no por intereses partidistas. A pesar de que la suspensión es temporal, podría afectar los planes de los demócratas para redibujar el distrito antes de las elecciones, debilitando sus esfuerzos por extender su representación en la Cámara.
La situación también ha causado especulación entre otros representantes, como Dan Goldman, quien se posiciona para reelegirse en su propio distrito, a pesar de que un 11.º Distrito más competitivo habría influido en su posible candidatura. Goldman se comprometió a luchar por sus electores y perseguir una agenda progresista, mientras que su rival, Brad Lander, critico la intervención de la Corte, destacando el impacto de la decisión en la lucha política.

