Washington, D.C. – La Corte Suprema de EE. UU. emitió una decisión que complicará los esfuerzos para desafiar los mapas políticos por discriminación racial. Aunque esta medida se origina en un caso de Luisiana, se espera que su efecto en Pensilvania sea limitado debido a las protecciones más fuertes de su constitución estatal.
El fallo, con una votación de 6-3, establece un estándar más alto para probar el gerrymandering racial. Se centra en la Sección 2 de la Ley de Derechos de Voto, que prohíbe la discriminación racial en el proceso electoral. El caso en cuestión cuestionaba un mapa legislativo que buscaba crear un segundo distrito mayoritariamente negro en Luisiana, alegando que se utilizó la raza como criterio para su diseño.
Expertos en derecho electoral en Pensilvania señalaron que la Sección 2 ha tenido un impacto limitado en el estado. Chris Fowler, profesor de geografía en la Universidad Estatal de Pensilvania, mencionó que el diseño de distritos mayoritarios para minorías no ofrece una ventaja clara para los creadores de mapas de ningún partido.
Aunque se reconoce la existencia de comunidades de color en Pensilvania, para Fowler, no es necesario crear distritos que se consideren gerrymandering racial para obtener ventajas electorales. De igual forma, Ben Geffen, abogado del Centro de Interés Público de Filadelfia, observó que las implicaciones del fallo afectan la posibilidad de crear mapas partidarios difíciles de desafiar.
A pesar de esta decisión, las leyes estatales en Pensilvania prohíben el gerrymandering partidista. La Corte Suprema del estado ha invalidado mapas que no cumplen con estas normas, lo que protege el proceso electoral dentro de la región. Marian Schneider, profesora adjunta de derecho en la Universidad de Villanova, sugirió que aunque la Sección 2 tiene un papel limitado, el fallo reciente impactará a los votantes de Pensilvania, ya que situaciones en otros estados podrían influir en la representación federal.

