Washington, D.C. – La Casa Blanca matizó el miércoles los comentarios del expresidente Donald Trump sobre un posible ataque a Cuba, afirmando que la isla no es “la siguiente” en el contexto de tensiones constantes. La secretaria de prensa Karoline Leavitt declaró que el gobierno cubano es “muy débil” y enfrenta una crisis económica grave.
Leavitt destacó que el enfoque de EE.UU. sobre Cuba sugiere que el gobierno de la isla “está destinado a caer” sin necesidad de intervención militar. La afirmación de Trump había surgido durante una conferencia en Florida, donde mencionó la detención del presidente venezolano Nicolás Maduro y sus implicaciones para Cuba.
La crisis en Cuba se ha agudizado debido a las sanciones de EE.UU., que han severamente afectado su economía. La población ha experimentado apagones prolongados, escasez de recursos y un deterioro general en la calidad de vida. A pesar de conversaciones entre ambos países, no se han revelado detalles significativos sobre su contenido.
En respuesta, Miguel Díaz-Canel, presidente de Cuba, ha enfatizado que su país no representa una amenaza para Estados Unidos. En una entrevista con Newsweek, afirmó que Cuba es un país de paz que aboga por la cooperación, y que está preparado para dialogar, siempre que se respete su soberanía.
Díaz-Canel subrayó que la doctrina de defensa de Cuba es defensiva y que el país está listo para afrontar cualquier agresión sin temor. Este enfrentamiento de discursos y políticas pone de relieve la compleja relación entre ambas naciones.

