Los Ángeles, California. – La carrera para la gobernatura de California se encuentra en una situación crítica, ya que los líderes demócratas temen perder una elección estatal por primera vez en dos décadas. A medida que se acerca la votación por correo, la contienda se ha complicado por peleas internas y problemas de relevancia para los votantes.
A solo un mes de las elecciones, más de 50 candidatos, incluidos ocho demócratas establecidos y dos republicanos destacados, buscan captar la atención de los votantes, que enfrentan altos costos de vida y han expresado su incertidumbre sobre quién liderará el estado más poblado del país. La atención se ha desviado hacia discusiones sobre elegibilidad para debates y dinámicas de identidad, temas que pueden parecer distantes para un electorado preocupado.
Expertos advierten que la estructura de primarias “top two” de California, donde todos los candidatos aparecen en un solo boleta y los dos con más votos avanzan a noviembre, podría trabajar en contra de los demócratas. Con 24 candidatos demócratas, existe la preocupación de que la división de votos beneficie a los republicanos, como Chad Bianco y Steve Hilton, ambos respaldados por Donald Trump.
El clima electoral se ha vuelto caótico, con ataques personales y la cancelación de un importante debate por controversias sobre la inclusión de candidatos de distintos orígenes étnicos. Esta situación ha creado distracciones que restan atención a los problemas clave que afectan a los votantes, como el costo de la vivienda y el transporte.
Demócratas en California han visto con optimismo los triunfos en otras partes del país, pero advierten que una vacante en la cima de la boleta podría afectar negativamente la participación electoral en las elecciones de la Casa de Representantes. Con un contexto de crisis de homelessness y elevadas tarifas de servicios públicos, la carrera por la gobernatura se torna cada vez más crucial para el futuro político de los demócratas en el estado.

