Washington D.C. – Con el rediseño del distrito congresional 40 de California, los representantes Ken Calvert y Young Kim, ambos republicanos, se encuentran en una intensa competencia por su futuro político. Este contexto se acentúa con las primarias del 2 de junio acercándose rápidamente, mientras ambos buscan el apoyo de los electores en temas como la inmigración.
Calvert, con más de 30 años en el Congreso, ha defendido una postura estricta en la inmigración, enfatizando la importancia de la deportación de aquellos que han cometido crímenes. Su apoyo a iniciativas de verificación de empleados y su campaña enérgica contra la inmigración ilegal han definido su imagen. Sin embargo, en entrevistas, ha mostrado una postura más flexible, sugiriendo que podría haber espacio para la reforma migratoria.
Por su parte, Kim, quien ha sido representada como una figura bipartidista, también ha enfrentado críticas por su historial. A pesar de que ha co-patrocinado el Dignity Act, un proyecto que propone soluciones equilibradas entre seguridad fronteriza y oportunidades para los inmigrantes, su postura pública ha sido similar a la de Calvert en cuanto a la presión por alinearse con la base pro-Trump del Partido Republicano.
Ambos legisladores han expresado su intención de ganar el respaldo del expresidente Trump, lo que los ha llevado a adoptar un enfoque más duro en la retórica sobre inmigración. Calvert ha calificado el Dignity Act como una forma de amnistía indeseada, mientras que sus ataques reflejan una táctica más amplia dentro del ala de la derecha del partido para desestimar propuestas que busquen soluciones inclusivas.
A medida que se acercan las primarias, la presión sobre Calvert y Kim para posicionarse firmemente en esta problemática se intensifica. La tensión entre la búsqueda de votos y la necesidad de abordar la realidad de millones de inmigrantes que han vivido en EE. UU. durante años presenta un desafío significativo para ambos representantes.


