La exconductora y su esposo, vinculados a delitos millonarios, vivían en propiedades exclusivas en Estados Unidos, evidenciando su austeridad pasada.
La historia de Inés Gómez Mont revela un pasado marcado por el consumo de lujo y ostentación, previo a su actual condición de prófuga de la justicia mexicana. La periodista especializada en espectáculos destacó que la exconductora de televisión solía exhibir en redes sociales caros bolsos y prendas de marcas de prestigio, como Hermès, cuyos valores oscilan desde cientos de miles hasta varios millones de pesos. Entre sus artículos más valiosos se encontraban bolsos con diamantes en oro blanco, que podían superar los ocho millones de pesos mexicanos y que en algunas ocasiones mostraba en sus publicaciones.
Además, se sabe que Gómez Mont y su esposo, el empresario y abogado Víctor Manuel Álvarez Puga, residían en residencias de gran lujo en Estados Unidos. En Miami, habitaban una mansión que en su momento fue propiedad de Cher, con un valor estimado en más de 340 millones de pesos, equipada con múltiples comodidades como cine, alberca y sistemas de seguridad avanzados. También poseían un departamento en Nueva York cercano a Central Park y la Quinta Avenida, con un costo aproximado de 28 millones de pesos, que contaba con una terraza privada y una vista privilegiada, evidenciando un estilo de vida de alto nivel que contrasta con las acusaciones en su contra por delitos que superan los 3 mil millones de pesos.
Este caso refleja cómo figuras públicas pueden mantener un perfil de lujo y glamour, incluso en situaciones donde las autoridades mexicanas buscan justicia y rendición de cuentas en medio de un contexto internacional. La historia de Gómez Mont subraya también la importancia de la transparencia y el combate a la evasión fiscal y delitos financieros de gran escala en un mundo cada vez más interconectado.
