Ciudad de México. – Las restricciones de viaje impuestas por la administración Trump están afectando la capacidad de los aficionados de varios países para asistir al Mundial de Fútbol de 2026, que se llevará a cabo en Estados Unidos. Estas políticas limitan la entrada de ciudadanos de diecinueve naciones, lo que representa un desafío significativo para los aficionados de equipos calificados.
Los países como Haití, Irán, Costa de Marfil y Senegal, cuyas selecciones han logrado clasificarse para el torneo, se ven directamente afectados. Aunque el Departamento de Estado inicialmente indicó que algunos atletas y personal podrían estar exentos, las restricciones siguen siendo estrictas, y muchos aficionados no calificarán para tales excepciones. Además, otros países en listas de pausa de visados podrían tener dificultades similares.
El costo de asistir también representa un desafío. Los aficionados de países participantes, como Argelia y Costa de Marfil, deberán depositar un bono de $15,000 para obtener el visado de no inmigrante, lo que constituye un obstáculo financiero considerable. Este requisito no siempre se aplica a los jugadores, quienes podrían recibir evaluaciones individuales.
Adicionalmente, el Departamento de Seguridad Nacional de EE. UU. está considerando aumentar el nivel de escrutinio para visitantes, incluso aquellos de países que no enfrentan restricciones actuales. Propuestas recientes incluyen el requerimiento de que solicitantes de hasta cuarenta y dos países entreguen datos extensos de sus actividades en redes sociales. Este tipo de requisitos podría desincentivar a muchos potenciales visitantes.
Por último, el impacto psicológico de estas políticas no debe ser subestimado. La incertidumbre y la preocupación por la entrada a Estados Unidos podrían hacer que algunos aficionados desistan de sus planes de asistir al Mundial.

