Las Vegas, Nevada. – La defensa de Duane “Keffe D” Davis ha presentado una moción ante una corte de Nevada buscando la exclusión de pruebas consideradas fundamentales en el caso del asesinato de Tupac Shakur. Los abogados argumentan que las pruebas fueron obtenidas a través de un operativo policial nocturno basado en información que califican como “engañosa” e “irregular”.
Los defensores Robert Draskovich y William Brown señalaron que la orden de cateo ejecutada en la vivienda de Davis se basó en un “retrato distorsionado” del acusado, lo que permitió un registro nocturno, algo que solo se autoriza bajo circunstancias excepcionales. Acusan a la policía de Las Vegas de omitir deliberadamente que Davis, de 60 años, es un sobreviviente de cáncer y no tiene vínculos con el narcotráfico desde 2008.
La defensa sostiene que la caracterización de Davis como un “peligroso traficante” fue crucial para que el juez permitiera el operativo de madrugada. Sin embargo, enfatizan que al momento del cateo, Davis llevaba una vida estable en Henderson con su familia. Durante el operativo, las autoridades incautaron dispositivos electrónicos, presunta marihuana y álbumes de fotografías.
La policía justificó el horario del operativo alegando que la oscuridad ofrecía mayor seguridad para los oficiales y los vecinos ante un posible enfrentamiento. Un punto clave para la defensa es la desacreditación de las declaraciones pasadas de Davis, quien ha afirmado en libros y documentales haber estado en el vehículo desde el cual se disparó contra Tupac Shakur en 1996. Sus abogados alegan que estas afirmaciones fueron hechas para obtener beneficios económicos, comparando el caso con el asesinato de John F. Kennedy, un “caso mitificado y monetizado”.
Duane Davis, quien se declaró inocente de asesinato en primer grado, permanece detenido desde septiembre de 2023. A pesar de los esfuerzos de su equipo legal por desestimar los cargos, la Corte Suprema de Nevada rechazó peticiones previas en noviembre pasado. La fiscalía busca demostrar que el relato de Davis en sus memorias constituye una confesión válida.
