La desaceleración económica de China revela debilidades internas a pesar del crecimiento.
La economía china creció un 5% en 2025, alcanzando su nivel más bajo en décadas. Este crecimiento, fijado como meta por el gobierno, fue impulsado en gran parte por las exportaciones, pero oculta problemas internos. En el cuarto trimestre, se registró un crecimiento del 4.5%, cumpliendo con las expectativas, aunque se notó una clara desaceleración hacia finales de año.
Kang Yi, de la Oficina Nacional de Estadística, enfatizó la profunda influencia de los cambios en el entorno externo. También destacó la contradicción entre una oferta robusta y una demanda débil, subrayando los persistentes problemas que enfrenta la economía. Para fomentar el consumo, el gobierno ha decidido relajar su política fiscal.


