Un exdirigente destaca que el astro portugués aporta valor real a la competición, mientras advierte sobre el costo de los futbolistas extranjeros y la necesidad de reforzar el talento local para el Mundial 2034.
La transformación de la liga saudí en los últimos años ha visto una explosión en la llegada de jugadores extranjeros, pero también ha suscitado debates sobre la dependencia de talentos internacionales. En este contexto, la figura de Cristiano Ronaldo se distingue como un ejemplo de impacto positivo, aportando un valor que trasciende su salario estimado en más de 200 millones de dólares al año. La presencia del delantero portugués, considerado por expertos como un elemento que eleva la exposición mediática y deportiva del país, contrasta con otras estrellas cuya remuneración no se justifica por su contribución al rendimiento y desarrollo local.
La reciente apreciación de un exjefe deportivo apunta a que la estrategia actual centrada en contratar a futbolistas internacionales está dejando a un lado a los talentos locales, poniendo en riesgo la competitividad del fútbol saudí a largo plazo. Con la organización del Mundial de 2034 en puerta, el énfasis en fortalecer la cantera y mejorar la calidad de los entrenadores se vuelve indispensable para que los futbolistas nacionales recuperen protagonismo y el nivel deportivo se mantenga en liga y selección. Además, se resaltan propuestas como reducir el número de extranjeros en cada equipo y programar partidos clave con árbitros europeos para elevar el nivel arbitral y la credibilidad del torneo.
El escenario futbolístico de Arabia Saudí requiere una planificación estratégica que asegure el desarrollo sustentable del deporte y su impacto internacional, garantizando un futuro más equilibrado y competitivo tanto en clubes como en la selección nacional.
