La selección mexicana busca avanzar a la final del torneo en Marruecos tras vencer a Italia, en un duelo que promete volver a colocar a México en la pelea por el título mundial juvenil femenino.
El equipo juvenil femenil mexicano se prepara para disputar una de las etapas más importantes del Mundial Sub-17 en Marruecos, enfrentándose a la selección de Países Bajos en las semifinales del torneo. Esta instancia representa una oportunidad histórica, pues el conjunto nacional aspira a repetir la hazaña lograda en 2018, cuando alcanzó la final en Uruguay. La selección, bajo la dirección técnica de Miguel Gamero, avanzó tras una dramática tanda de penales contra Italia, en la que la portera Valentina Murrieta brilló al detener tres disparos y consolidarse como figura del equipo.
Este enfrentamiento se disputará el miércoles 5 de noviembre a las 13:00 horas (hora local de Marruecos), en el Estadio Olímpico de Rabat. La semifinal anterior enfrenta a Corea del Norte y Brasil, en un duelo que también atrapa la atención de los seguidores del torneo. México y Países Bajos ya se enfrentaron en la fase de grupos, con un resultado favorable para las mexicanas, que ganaron 1-0 con un gol de Citlalli Reyes, avivando las expectativas de que el equipo latinoamericano pueda avanzar a la final por segunda vez en su historia.
La transmisión del partido estará asegurada a través de la plataforma ViX, que posee los derechos exclusivos del campeonato. Aunque aún no se confirma si será transmitido en canales de televisión abierta o de paga, TUDN es considerado como una alternativa potencial para los televidentes en México y el continente. La participación de México en estas instancias refleja el crecimiento y la calidad del fútbol femenino en el país, y el rendimiento de las jóvenes promesas, lideradas por Murrieta y otras jugadoras, ha sido fundamental para mantener la portería invicta en todos los partidos del torneo.
Participar en la final del Mundial Sub-17 significaría para el conjunto mexicano su mayor logro en la historia de la categoría, logrando así su segunda aparición en la final mundial femenina y acercándose a su primera conquista, que sería un logro sin precedentes para el fútbol juvenil en México.
