Las Tunas, Cuba. – En la provincia de Las Tunas, las tardes se llenan de música y movimiento en la sala polivalente “Leonardo Mackenzie”, donde un grupo de 14 niñas se dedica a la gimnasia rítmica, una disciplina que combina arte y deporte. Esta actividad no solo representa un pasatiempo, sino una parte fundamental de la tradición medallista de la región.
Las entrenadoras Dacha Rojas y Daniela Reina guían a estas jóvenes atletas con un enfoque personalizado, adaptándose a las características de cada niña. A pesar de los desafíos que enfrenta el país en el ámbito deportivo, el compromiso por mantener la preparación es firme. Las entrenadoras se esfuerzan por perfeccionar las habilidades técnicas requeridas para la competición, que son fundamentales en este deporte.
Daniela Reina destacó la importancia de la metodología en su entrenamiento, asegurando que cada sesión está diseñada para mejorar la técnica y confianza de las gimnastas. “Mantenemos una relación cercana, y a veces solicitamos apoyo psicológico para abordar las diversas personalidades en el grupo,” comentó. La dedicación es palpable, reflejada en la alegría y el esfuerzo que cada niña aporta a sus prácticas.
Las Tunas cuenta con un legado importante en gimnasia rítmica, siendo históricamente una de las provincias más exitosas. En el último curso, lograron recuperar dos medallas de bronce en eventos nacionales. Las gimnastas, como Betzabet Ramírez y Ainoa Reyes, comparten su entusiasmo por el deporte, revelando que la presión de la competencia se transforma en motivación y orgullo personal, lo que las impulsa a seguir perfeccionando su técnica.
Cada tarde, en ese espacio de entrenamiento, el futuro de la gimnasia rítmica en Las Tunas se construye con pasión y dedicación. Las jóvenes atletas no solo sueñan con medallas, sino que también preservan un legado deportivo lleno de sacrificio y amor por la disciplina. La provincia continúa cultivando campeonas, una sesión de entreno a la vez.

