El defensa mexicano, tras varios años en Europa y Tigres, se incorpora al club en plena jornada, aportando experiencia y un número sorprendente en la camiseta.
En una jugada poco habitual en el fútbol mexicano, Querétaro anunció la incorporación de Diego Reyes durante un partido de la Jornada 5 contra Atlas, mientras el jugador se encontraba en el campo. La noticia se difundió rápidamente en las redes sociales de la institución, generando expectativa entre los seguidores por la decisión de vestir un dorsal poco común para un defensa: el número 9.
Este movimiento marca un nuevo capítulo para Reyes, quien, a sus 32 años, busca reactivar su carrera en la Liga MX después de una trayectoria internacional que incluyó clubes en Portugal, España y Turquía, además de su paso destacado por Tigres desde 2019. Con un historial de títulos y participación en eventos internacionales, su llegada a Querétaro pretende sumar experiencia y liderazgo en una plantilla que aspira a mejorar su rendimiento en el torneo de apertura de 2025.
El defensor, formado en América y reconocido por su entrega en el campo, tendrá en su nuevo equipo la misión de consolidar la estructura defensiva bajo la dirección de Benjamín Mora. La decisión de que vista el dorsal 9, tradicionalmente asociado a atacantes, refleja la intención del club de aprovechar su historia y liderazgo para fortalecer la zona baja y ofrecer una holgada opción de recambio y seguridad en la línea trasera.
El regreso de Reyes a la liga mexicana y su incorporación sorpresiva en un puesto de liderazgo en la zaga representan una apuesta del club en busca de estabilidad y experiencia. Su experiencia internacional y su pasado en la selección nacional elevan las expectativas de una mayor solidez defensiva en el Querétaro para la temporada 2025.
