El tenista español superó una lesión en su debut en Tokio, consolidando su posición en el ranking mundial y enfrentará a Bergs en la siguiente ronda.
El joven jugador de tenis español, Carlos Alcaraz, enfrentó un duro desafío en su primera presentación en el torneo de Tokio, tras sufrir una sacudida en el pie izquierdo durante el primer set. A pesar de las molestias y tras solicitar un tiempo médico, regresó al terreno con un vendaje reforzado y continuó la competencia. Su esfuerzo fue recompensado con una victoria en hora y media, superando a Baez y manteniendo una racha de 63 triunfos en la temporada, incluida una histórica victoria en el Abierto de Estados Unidos. La lesión inicialmente generó preocupación entre sus seguidores, aunque el campeón expresó satisfacción por haber podido continuar, pese al miedo y el dolor. La participación de Alcaraz en Tokio es especialmente relevante, ya que busca convertirse en el séptimo deportista en ganar el título en este torneo acreditándose el puesto número uno del mundo. Su próximo rival será el belga Zizou Bergs, en una etapa clave para su carrera y su aspiración de consolidarse en la élite mundial del tenis.
