Cusco, Perú. – El turismo religioso en Perú se presenta como un sector con alto potencial, movilizando a miles de visitantes. Este fenómeno incluye peregrinaciones y festividades que reflejan la rica herencia cultural y espiritual del país, promoviendo un fuerte sentido de identidad entre sus habitantes.
Las peregrinaciones más destacadas incluyen el santuario del Señor de Qoylluriti en Cusco y el Señor Cautivo de Ayabaca en Piura. Los datos de la ONU Turismo indican que este tipo de turismo moviliza a más de 330 millones de personas anualmente a nivel global, simbolizando el 20 % del turismo mundial. En Perú, festividades como la Semana Santa y el Inti Raymi atraen tanto a devotos como a turistas seculares interesados en la cultura.
El Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur) subraya que este sector, al ser integrado con la cultura y la tradición local, genera un impacto significativo en la economía de diversas regiones. Festividades como la Virgen de la Candelaria en Puno y el Señor de los Milagros en Lima son ejemplos de eventos que reúnen a millones de participantes, impulsando la economía local y promoviendo la cohesión social.
La llegada de papas hacia Perú ha dejado una impronta significativa, con visitas históricas en 2018 del papa Francisco que generaron un impacto económico de 88 millones de dólares en cuatro días. Con la elección del papa León XIV, se han desarrollado rutas turísticas dedicadas a promover el turismo religioso. Esta iniciativa, conocida como Caminos del papa León XIV, incluye 38 recursos turísticos en diversas regiones, integrando aspectos culturales y naturales.
Además de la riqueza espiritual, estas festividades ofrecen una valiosa oportunidad para fortalecer el turismo en Perú y consolidar la identidad cultural del país. Se prevé que los esfuerzos del Mincetur para mejorar la infraestructura y los servicios turísticos beneficiarán aún más a la industria.

