Un accidente con un vehículo de combustible genera incendio, afectaciones en movilidad y moviliza a equipos de emergencia en Iztapalapa
La tarde del sábado, una potente explosión ocurrió en un punto estratégico de la delegación Iztapalapa en la Ciudad de México, tras volcar una pipa con capacidad para más de 49 mil litros de combustible. El incidente provocó una onda expansiva que impactó a varios vehículos particulares y una motoneta en las inmediaciones, además de generar incendios que afectaron gran parte del sector.
Se reportaron un total de 70 personas heridas, de las cuales 19 enfrentan condiciones graves, mientras que las restantes sufren quemaduras y diversas lesiones; las víctimas fueron trasladadas a hospitales públicos y privados como el ISSSTE, IMSS y centros de salud de la Secretaría de Salud capitalina.
Este incidente ocurrió en medio de una alerta mayor por la peligrosidad de manejar combustibles líquidos, que en muchas ocasiones se ha vinculado con accidentes fatales en zonas urbanas. La explosión se suma a antecedentes históricos en la capital, donde el transporte y almacenamiento de combustible han sido recurrentes focos de riesgo, lo que ha impulsado reformas en regulación y supervisión.
Autoridades de seguridad y protección civil trabajan en la remoción de escombros y en el enfriamiento de los líquidos inflamables, además de realizar peritajes para determinar las causas exactas. La pipa, propiedad de la compañía Silza —filial de Grupo Tomza—, está siendo sometida a investigaciones para verificar permisos, seguros y cumplimiento normativo.
Las autoridades también suspendieron temporalmente el servicio del Metro en la estación Santa Marta, así como el Cablebús y el Trolebús, además de cerrar parcialmente la autopista México-Puebla y Calzada Ignacio Zaragoza, provocando afectaciones en la movilidad.
Este tipo de incidentes evidencia la necesidad de reforzar controles en el manejo de sustancias peligrosas en zonas urbanas para evitar tragedias similares en el futuro.


