El gobierno y Pemex presentan cifras diferentes sobre la producción de crudo y líquidos, avivando el reclamo por reguladores autónomos en el sector energético.
La reciente presentación del Primer Informe de Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum reveló cifras divergentes en la producción de hidrocarburos en México, lo que ha generado cuestionamientos en el sector energético. Mientras que Sheinbaum informó un promedio mensual de aproximadamente 1.716 millones de barriles diarios entre octubre y junio, Pemex reportó una cifra menor de 1.639 millones, considerando los datos de sus socios comerciales. La discrepancia se debe a cambios en la metodología de cálculo que incluyen diferentes componentes de líquidos hidrocarbururos, como condensados y gases asociados, lo que ha elevado las cifras reportadas en los últimos años. Analistas señalan que estas variaciones reflejan decisiones técnicas y de intereses, complicando la transparencia del sector. La discusión también resalta la necesidad de fortalecer órganos reguladores autónomos que puedan verificar y dar credibilidad a estos datos, en un contexto donde la confiabilidad institucional es clave para atraer inversión privada y mejorar la producción de petróleo, aún rezagada respecto a las metas establecidas.


