Pamplona, Navarra. – Natxo López, guionista y cineasta, debuta en la novela con una obra que captura la esencia de su ciudad natal en 1997. Inspirado por memorias de su juventud, busca contar una historia personal y profunda, marcada por eventos que dejaron huella en su vida y en la colectiva.
Durante años, López se dedicó al guion en cine y televisión, pero el anhelo de escribir una novela lo llevó a regresar a sus raíces literarias. La novela negra, género que lo ha fascinado, fue el punto de partida para aventurarse en un relato que explora la narrativa de forma íntima, sin las limitaciones del medio audiovisual.
López destaca la importancia de la narrativa escrita para expresar pensamientos y emociones complejas que, a menudo, son difíciles de plasmar en imágenes. A través de su novela, describe momentos históricos de Pamplona, como el accidente de Uharte Arakil y la inauguración del parque Yamaguchi, para conectar a los lectores jóvenes con la historia de su ciudad.
El autor reflexiona sobre el cambio que ha sufrido Pamplona en los últimos 30 años, tanto en infraestructura como en su realidad social. La propuesta de su libro es una mirada que permite a las nuevas generaciones comprender el contexto histórico y emocional que dio forma a la ciudad en la que creció.
López busca que su novela no solo resuene con los pamploneses, sino que también ofrezca una visión más profunda de Pamplona a quienes no la conocen. Su experiencia personal, marcada por los Sanfermines y su cercano encuentro con la historia, le otorgan a su obra un ingenio singular y un legado emocional.


